¿Los dividendos son una alternativa real a los depósitos?

 El ahorrador español se encuentra desde hace varios trimestres en la búsqueda de la rentabilidad perdida. Y no parece que haya demasiadas opciones para un perfil que es históricamente muy conservador.


La rentabilidad de los depósitos bancarios en nuestro país se ha reducido drásticamente desde el 4% que ofrecían de media en el año 2012 al 0,67% TAE actual, según los últimos datos publicados por el Banco de España, y es un porcentaje muy próximo al mínimo que se plantean de retribución a sus ahorradores algunos bancos del país. Es el caso de BBVA y del Banco Sabadell que hablan de una rentabilidad TAE suelo del 0,5%, mientras que Bankia, sin embargo, fijaría ese presunto margen a la baja en el 0,6%, según fuentes del sector.

Con independencia de lo que pueda suceder en los próximos meses, organismos como el IEB llevan meses haciendo hincapié en el mismo mensaje: los depósitos no volverán a ser lo que eran hasta dentro de, como mínimo, tres o cuatro años. “No es descartable un 4% de rentabilidad, pero la gente debería empezar a olvidarse de él”, nos decía Miguel Ángel Bernal, responsable del Departamento de Renta Fija del Instituto de Estudios Bursátiles, aduciendo dos motivos: por un lado, el hecho que desde este 4 de noviembre el Banco Central Europeo pasa a ser el supervisor único bancario de la UME; y, por otro, una inflación que se mantendrá baja en los próximos ejercicios.

La realidad de hoy pasa porque, en efecto, las entidades financieras de nuestro país están ofreciendo ya menos del punto porcentual de rentabilidad a sus ahorradores. Un depósito al uso (12 meses vista de un banco nacional, sin ser de nueva apertura, ni con mínimos superiores a 10.000 euros como desembolso) ofrece una rentabilidad del 0,54% en el caso del Banco Santander, BBVA ofrece un 0,80%; Banco Sabadell y Bankia se decantan por un 0,75%, mientras que la holandesa ING no supera el 0,70%; Kutxabank e Ibercaja se mueven en una horquilla que va del 0,65% al 0,75%. Ni más ni menos.

RENTABILIDAD TAE DEPÓSITOS



¿Son los dividendos una alternativa real?

Los expertos coinciden en que no es equiparable la inversión en dividendos, osea en acciones, y el ahorro vía depósitos por varios motivos fundamentales que giran en torno a las diferencias en la tributación y el riesgo a asumir en cada caso.

“Aunque los depósitos tradicionales (es decir, no incluyo los depósitos estructurados) ofrezcan una cada vez menor rentabilidad no pensamos que, en la mayoría de los casos, la alternativa sea acciones con una atractiva rentabilidad por dividendo”, comenta José María Luna, director de Análisis de Profim EAFI.

En este mismo sentido, Miguel Casas, director de Análisis de Diverinvest, se mantiene en la idea de que son “dos perfiles de inversión completamente diferentes” con lo que, en su opinión, “no es una inversión alternativa si se quiere mantener un mismo perfil de riesgo”.

Sólo se recomendaría, dice Luna, para aquellos inversores que estén experimentados en inversiones en bolsa o cuyo perfil acepte el riesgo de las acciones en cartera.


¿Qué aportan los dividendos?
Aportan rentabilidad a la par que riesgo, pero sobre todo la primera parte de esta ecuación. Si consideramos una rentabilidad media de los depósitos del 0,67% mencionado, prácticamente cualquier acción del Índice General de la Bolsa Española puede aportar una cifra mejor.

De los veinte mejores dividendos que alberga actualmente el mercado español la acción que menos ofrece de todas ellas es Caixabank, con una rentabilidad del 3,96%, según fuentes del mercado. ¿Y la que más? Un clásico. El Banco Santander cuenta con el dividendo más elevado (en neto) previsto para 2015 pues asciende hasta un 7,28%, por delante de Duro Felguera (6,91%) y de Telefónica y BME (6,1%).

DIVIDENDOS MAYORES IGM


“El dividendo en el caso de compañías que logran resultados estables pueden suponer una renta que el inversor de las mismas pueda percibirlo como un sustituto de la rentabilidad que antes lograba por sus depósitos, pero el riesgo es muy diferente”, apuntillan desde Profim.

No obstante, la retribución al accionista sí se ve como una opción interesante como sustitutivo a la renta fija, según Diverinvest, que considera que está “artificialmente deprimida” a raíz de las medidas adoptadas por los bancos centrales durante el último quinquenio.


Cuentas con Hacienda
A diferentes vehículos, distintas tributaciones, claro está. En ambos casos, afecta la última reforma realizada por el Gobierno que incluye un proceso de adaptación progresivo hasta el año 2016:

Depósitos. Hasta los primeros 6.000 euros de plusvalías tributarán al 20% en 2015 (19% y de manera definitiva a partir de 2016); en una horquilla entre 6.000 y 50.000 euros de ganancias la tributación será del 22% el próximo año (20% en 2016); y todo lo que exceda de esta cifra se gravará al 24% en 2015, 23% en 2016.

No olvidemos, además, que los depósitos están garantizados hasta los 100.000 euros. Las acciones, obviamente no.
Se dice que el Gobierno ha penalizado claramente la inversión en bolsa favoreciendo a los depósitos. Esto se debe a que se pone fin a la exención de la que gozaban los primeros 1.500 euros de plusvalías percibidos vía dividendos. Cualquier cuantía, por lo tanto, tendrá un gravamen del 20% en 2015 y descenderá al 19% en 2016.
¿Qué alternativas hay entonces?
Del 1 al 100 en términos de asunción de riesgo, existen alternativas ‘más realistas’ para los expertos consultados considerando el perfil típicamente conservador del ahorrador español. “El siguiente paso para el depositante tradicional sería la renta fija”, apunta Amílcar Barrios, analista de Tressis. “Estaríamos hablando de orientar la inversión hacia bonos de bajo riesgo con un cupón que podemos considerar atractivo para el riesgo asumido. Así, las alternativas más interesantes serían renta fija a corto plazo o deuda soberana”, puntualiza el analista.

Más riesgo que implica, por cierto, algo más de volatilidad también. Ana Rafels, analista de Panoramia, considera que, “por baja que sea la volatilidad” tendremos que “asumir un rango de entre un 2% y un 3%” y “a cambio, la rentabilidad se alejará del 0,6% que ofrecen hoy los depósitos para acceder a rentabilidades del entorno del 4%6%”. ¿Cuál es su opción? “La inversión en fondos de retorno absoluto y alternativos y con algunas emisiones de bonos”.

Desde Profim identifican tres tipos de carteras que podrían ajustarse a un perfil conservador “en base a similitudes por el riesgo asumido”. Se refieren, en primer término, a los fondos monetarios en euros con bajas comisiones de gestión, siendo el caso del fondo de Renta 4 Monetario o el Mutuafondo Cortoplazo; en segundo lugar, fondos de renta fija europea de gestión flexible, como el Carmignac Securité, BGF Euro Short Duration Bonds A2 EUR o el EDM Ahorro de la gestora de Josep Prats; y, por último, la Eafi apuesta por algún “mixto de renta fija defensivo”, con más riesgo, eso sí, pudiendo optar por “fondos de acumulación o fondos de reparto” que conceden rentas periódicas.



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