Lamentablemente, testear unos mínimos no garantiza una vuelta alcista, ni siquiera una simple reacción alcista o una formación de suelo. No hay modo de saber si esos mínimos detendrán la debilidad o serán el paso previo a mínimos inferiores que den continuidad a la tendencia bajista con la que cotiza determinado valor. Generalmente, cuando se compra un valor en mínimos, se está comprando una alta ponderación de riesgo en base a unas expectativas de rentabilidad inciertas. Seguramente, hay cientos de estrategias más atractivas atendiendo al binomio rentabilidad-riesgo.
Si centramos la atención en los valores del Ibex 35 y en su evolución en el ejercicio 2.010, podemos observar que recientemente, ACX, ANA y SAB (gráfico que aparece a continuación), perforaban a la baja los mínimos anuales sin reacción alcista alguna.

Lo anterior debería ser suficiente para que la estrategia alcista, no fuese la estrategia a seguir en el caso de IBR ya que se acerca peligrosamente, a los mínimos del ejercicio.


Así, cuando alguien como yo le diga que no compre un valor que se encuentra en mínimos anuales, no crea que ha perdido la razón. Compre valores con figuras de vuelta claras o con tendencias alcistas activas, se ahorrará muchos disgustos.