Crowley, comentó que éste es el mensaje que los diplomáticos norteamericanos han hecho llegar a los oficiales chinos tanto en Washington como en Pekín, tras los acontecimientos vividos en el día de ayer en los que el ejército de Corea del Norte atacó una isla surcoreana con decenas de proyectiles matando a dos soldados e hiriendo a otros doce.
Por otro lado, algunos oficiales y analistas estadounidenses cuestionan la influencia que tiene China, en estos momentos, sobre el régimen estalinista.