Los gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo se hacen con el control de Fortis

La entidad bancaria Fortis quedará bajo control público, según el acuerdo alcanzado por las autoridades de Bélgica, Holanda y Luxemburgo, que inyectarán en la entidad un total de 11,2 millones de euros a cambio del 49% del capital de las divisiones de banca en cada uno de los tres países. El grupo financiero belga-holandés Fortis fue nacionalizado tras unas reuniones de emergencia entre el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y los ministros de finanzas de estos países, para evitar un contagio al estilo de la crisis de Estados Unidos. Los Gobiernos belga, holandés y de Luxemburgo acordaron inyectar esos 11.200 millones de euros a la compañía bancaria y de seguros, que venderá las partes de ABN AMRO que compró el año pasado, una operación considerada detonante de sus problemas.

El primer ministro belga, Yves Leterme, anunció la operación en una conferencia de prensa después de un fin de semana de alta tensión en la zona euro y tras 13 meses de turbulencias financieras en Estados Unidos. Fuentes cercanas a las negociaciones dijeron que el Benelux optó por el plan de rescate tras el colapso de confianza sobre uno de los 20 mayores bancos de Europa. Charlas informales con posibles compradores privados había fracasado previamente, según fuentes del sector. Una oferta informal del banco francés BNP Paribas por Fortis fue descartada en favor de una nacionalización, dijo una fuente a Reuters. La fuente dijo que la oferta de BNP Paribas ascendía a 1,6 euros por acción y que la entidad francesa habría estado buscando además garantías estatales contra posibles pérdidas futuras. Trichet, quien como jefe del BCE es responsable de proteger la estabilidad financiera de la zona euro, se reunió con Leterme en Bruselas, en una frenética campaña para resguardar el futuro del banco transfronterizo y grupo de seguros. BNP Paribas e ING Group, también mencionado como uno de los posibles interesados, declinaron realizar comentarios sobre las noticias de una posible compra parcial o total de Fortis, dueño desde hace un año del banco holandés ABN AMRO. La activa participación del presidente del BCE en la crisis de Fortis, un gesto sin precedentes con un banco comercial, dejó en evidencia la seriedad de las preocupaciones por la integridad del sistema financiero de la zona euro. Nueva víctima El grupo bancario y de seguros belga-holandés Fortis, la última víctima de la crisis que asola los mercados internacionales, es una de las grandes entidades financieras de Europa y cuenta con un negocio muy diversificado. Aunque el núcleo de su negocio está en el Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo), su presencia se extiende a más de 50 países. A finales de 2007 contaba con una capitalización bursátil cercana a los 42.000 millones de euros, que tras el derrumbe sufrido por sus títulos durante los últimos meses se ha quedado en poco más de 12.000. Nacido de la fusión, en 1990, de la compañía holandesa de seguros AMEV y el banco VSB Groek, a los que se sumó después la aseguradora belga AG, obtiene el grueso de sus ingresos (81,3%) de los servicios bancarios -banca minorista, privada, corporativa y gestión de activos-. En cuanto a la rama de seguros (que reporta el 18,2% de la facturación), se concentra en el negocio de vida. En 2007, último ejercicio completo, Fortis logró un beneficio neto de 4.074 millones de euros, el 8% menos que en el ejercicio precedente. Este año, debido a las turbulencias financieras y a los problemas para digerir la adquisición de ABN Amro, sus resultados han empeorado y, así, en el primer semestre, el beneficio neto descendió el 41%, hasta 1.638 millones de euros. A finales de 2007, la cartera de depósitos del grupo ascendía a 262.300 millones de euros, mientras que los créditos se elevaban a 316.300 millones.

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