El grado de inversión es de gran importancia para cualquier economía ya que la mayoría de los fondos de pensiones del mundo podrán comprar bonos brasileños por la teórica reducción del riesgo de la inversión. Este menor riesgo, además, implica una rebaja de los costes de financiación tanto para el Estado como para las empresas. La medida podría beneficiar también a todas las compañías españolas con presencia en el país latinoamericano. La posibilidad de nuevas mejoras en el rating de la deuda brasileña dependerá, según Moody’s “de las políticas del gobierno encaminadas a la eliminación de obstáculos al potencial económico del país, como la reducción de los desequilibrios presupuestarios”
.gif)
La posibilidad de que un dirigente de izquierdas entrase a gobernar uno de los principales países de América Latina hizo temblar a la comunidad inversora. Para Manuel Sousa “las dudas que existían eran más por falta de información dentro del sector financiero y, por supuesto, por la falta de datos concretos sobre la economía Brasileña.” El asesor de Saxo Bank añade “Lula ha conseguido cambiar la estructura de la economía del país y ha recortado fuertemente la inflación. Pero sin lugar a dudas, la mejora de las reservas de petróleo han sido una gran ayuda para cambiar de sentimiento”.
La segunda mayor apreciación del dólar en el país fue en 1999 (+48,01%), cuando el Gobierno impuso el régimen de libre flotación del cambio. Para evitar que el real se convierta en una nueva burbuja especulativa al calor de la “moda brasileña” el ejecutivo del país ha impuesto recientemente un impuesto a los extranjeros que inviertan en su bolsa para contener la apreciación de la divisa.
Brasil comenzará a cobrar un impuesto del 2% en todo el capital que entre en el país para invertir tanto en renta variable como renta fija. Las empresas españolas con presencia en Brasil no tienen por qué preocuparse ya que las inversiones directas están exentas de esta medida. Para Sousa Andrade “ el impacto de estas medidas va a ser limitado. Es más una indicación de la estabilidad de la economía brasileña y el real que, de hecho, va a continuar con su subida”. El experto añade que “Brasil ha dado grandes pasos en los últimos quince años y el hecho de que muchos fondos de inversión hayan decidido sobreponderar la asignación de activos brasileños es una señal de que cada día va a ser una economía menos “emergente” y más “desarrollada” a tener en cuenta”. De hecho, apunta que “ aunque podríamos encontrarnos con una caída puntual, creo que la solidez a medio y largo plazo está intacta y recomendaría tener una cartera con una ponderación alta en mercados emergentes y en particular en Brasil”.
Aunque la apreciación del real no tiene por qué ser esencialmente negativa para la economía del país, si que puede perjudicar a las exportaciones. De hecho, antes de la imposición de este impuesto este año ya se habían tomado otras medidas, como la compra de dólares en el mercado local, limitando en algo la apreciación de la moneda y fortaleciendo a la vez las reservas monetarias del país, que superan ya los 230.000 millones de dólares.