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El oro físico capta el mayor volumen de capital desde agosto de 2015 a medida que los inversores adquieren protección contra las caídas de los mercados. El oro ha sido tradicionalmente el primer puerto de escala en momentos de tensión en los mercados. Aunque los inversores en general no pueden entender por qué los activos cíclicos han caído de manera tan brusca y rápida, muchos se han dado cuenta de que el oro se desempeña bien en los momentos de pánico. Esto los ha llevado a posicionarse largo sobre el metal precioso a la espera de conseguir mejores puntos de entrada en otros activos cíclicos. La semana pasada oro se apreció un 0.7% y en términos anuales acumula una valorización del 3.4%. El capital colocado sobre los ETPs sobre oro ha ascendido a los $85.3 millones.
Los ETPs sobre cestas de metales industriales registran las mayores salidas de capital desde julio de 2015. El pánico de la semana pasada llevó a los inversores a retirar de las cestas de metales industriales un total de $8.9 millones. Esto se dio a pesar de que los precios de la mayoría de los metales industriales marcaran pérdidas marginales a mediados de la semana pasada y cerraran en verde sobre el final, después de que el PIB de China –el mayor consumidor de metales- confirmara su sólida demanda. Tanto de los ETPs largos como cortos sobre cobre salieron capitales por un total de $2.7 millones y $1.5 millones respectivamente, lo que resalta las perspectivas muy polarizadas que los inversores mantienen respecto al metal. El International Copper Study Group pronostica un déficit de oferta de un 0.5% para este año y será el sexto de manera consecutiva. No creemos que el mercado pueda seguir ignorando la creciente escasez de oferta del metal. De esta forma los precios son propensos a recuperarse después de haber caído un 23.6% en el último año.
Los eventos clave de la semana. Los inversores estarán principalmente concentrados en el comunicado pos reunión de la Fed y la conferencia de prensa para ver cómo el central estadounidense reaccionará a la reciente volatilidad constatada. Aunque el BCE ya sugirió que va a ampliar su QE, esperamos que la Fed no altere el curso de su política de aumento de los intereses para contrarrestar las presiones inflacionarias y mantener bien al mercado laboral. Si bien los mercados solamente han descontado una subida de tipos de interés para este año, la Fed ha indicado que los aumentará cuatro veces. En este contexto contemplamos que el reciente fortalecimiento del dólar, que ha impactado negativamente sobre los precios de las materias primas, se atenúe una vez que el mercado se haya alineado a las perspectivas de la Fed. El BoJ y el RBNZ también celebrarán sus reuniones de política monetaria esta semana.