
Es curioso observar en la serie histórica, que los fondos extranjeros comercializados en España muestran una cierta ciclicidad, es decir, durante épocas de crisis financieras tienden a disminuir en un primer momento, para un par de años después aumentar de manera importante.
Eso se observa durante las crisis Rusa y Latinoamericana. Antes de la crisis del Tequila (1994) los fondos extranjeros comercializados eran en torno a unos 15 y alcanzaron los 30 fondos en 1994 antes de la crisis.
Sin embargo, con el efecto de la burbuja tecnológica no se observa ningún impacto, de hecho, desde el 2000 el crecimiento se acentúa hasta llegar a los casi 80 fondos.
Y así llegamos a la barrera de los 100 fondos extranjeros en 2005, periodo de auge en emergentes, que empuja a alcanzar los 250 fondos en junio de 2008.
Y a pesar de la fuerte crisis financiera de esos años (2008 y 2009) el número de fondos continúa su escalada exponencial hasta llegar a los 455 en diciembre de 2017. Sin embargo, durante 2018 época de una fuerte volatilidad el número comienza a descender, retrocediendo hasta los 396 en marzo de 2019 (últimos datos disponibles en la CNMV).

Pero ¿y en cuanto a patrimonio que sucede? Pues que el patrimonio en fondos extranjeros en España alcanza unos máximos en marzo 2007, tocando los 14,2 millones de euros. Pero con la crisis de Lehman y el batacazo en los mercados disminuye drásticamente hasta los 3,4 millones de euros en enero de 2009.
Sin embargo, el patrimonio vuelve a repuntar en 2010 pero sin alcanzar aquellos máximos de 2007, y es hasta 2015 cuando no sólo los toca, sino que sigue aumentando y llega a los 27,1 millones de euros en diciembre de 2017 (últimos datos disponibles).
