
Como se muestra en el siguiente gráfico, es adecuado recordar que los resultados electorales no han impactado la rentabilidad de las inversiones de largo plazo. De hecho, la volatilidad electora incluso crea oportunidades selectivas. Recientemente el sector farmacéutico y de cuidados de la salud han sufrido por efecto elecciones en Norteamérica, sin embargo, la farmacéutica japonesa Daiichi Sankyo fue una clara ganadora en rentabilidad en 2019. Por tanto, es necesaria la diversificación, no sólo sectorial sino regional.
Según comenta Greg Johnson “invertir durante un año electora puede ser una prueba para los nervios”, pero la rentabilidad a largo plazo está determinada por el valor intrínseco de las empresas.
De la misma manera, la incertidumbre comercial ha llevado derivado a mucha volatilidad, pero que en el largo plazo y para aquellos inversores con paciencia, al final el MSCI mundial ha alcanzado una rentabilidad del 4%.

Son momentos disruptivos y tenemos que aprender a vivir con ellos, indica Jonathtan Knowles, gestor de Capital Group.
Por otro lado, la política monetaria global apunta a tipos bajos por mayor tiempo, incluso más del esperado. La mayoría de los Bancos Centrales han estado en 2019 en modo de relajación monetaria para así impulsar en crecimiento y evitar la recesión, pero será hasta la primera mitad del 2020 cuando veamos si dichos recortes han sido suficiente. Además, será necesario que el consumidor permanezca fuerte como hasta ahora y con ello se compense la desaceleración que se ha dado en el sector manufacturero a nivel mundial, resultado de las tensiones comerciales y políticas en varias zonas del mundo.

Y con esto en mente, la gestora de origen norteamericano propone invertir en empresas con poder de fijación de precios e innovadoras, como el sector de semiconductores, los gigantes del vestir o calzado deportivo, plataformas de ventas en línea, éstas últimas respaldadas por la fuerte demanda proveniente no sólo de China, sino de otras economías emergentes.
También recuerdan de la importancia de empresas con fuertes flujos de caja y con crecimiento atractivo de ganancias, que hayan resistido mercados bajistas y con calidad de dividendo.
Y todo ello, con una visión global y no enfocados únicamente en EE.UU. Recuerda que, en 2019 37 de las 50 acciones con mejores rentabilidades estaban basadas fuera de Norteamérica.
Y con todo esto, para los amantes de la renta variable el siguiente fondo vale la pena tenerlo en cartera para los siguientes años:
Capital Group New World Fund: es un fondo 5 estrellas Morningstar y calificación oro. El fondo fue lanzado en Luxemburgo en 1916 y tiene un total de 385,6 millones de dólares de activos gestionados. Como es común en esta gestora, son un grupo de gestores encargados de tomar decisiones vía pequeñas parcelas de inversión. El fondo invierte en acciones de países de mercados en desarrollo y lo hace bastante bien, como se observa en el gráfico de rentabilidad.
Respecto a sus competidores, es decir fondos de Renta Variable de Mercados Emergentes, el fondo se ubica en muy buenas posiciones tanto en el corto como en el largo plazo. Así a 1 mes (según Citywire) el fondo se sitúa en la posición 18 de un total de 199 fondos similares en cuanto a rentabilidad, 1 de 199 por desviación estándar y máxima caída. Presenta una atractiva combinación de rentabilidad / riesgo:

La cartera al cierre de noviembre mostraba un peso cercano al 40% en mercados emergentes, 21% en Norteamérica, 17% en Europa, 5% en Japón, 5% en Pacífico ex Japón y una liquidez cercana al 10%. Las diez principales posiciones representan c. 17% del patrimonio invertido, y ninguna de ellas alcanza ni siquiera un 3% de peso. Destacan posiciones el Alibaba, Mastercard, Alphabet, Microsoft, por nombrar algunas. Tiene un total de 402 posiciones, con una rotación del 43,4%.
En cuanto a sectores, hay tres que superan el 10% de peso y son: Tecnología, Finanzas y Bienes de consumo duradero; hay dos sectores con un peso menor al 5% y son Bienes inmobiliarios y el eléctrico.
