NB 5G Connectivity: un fondo tan dinámico como su temática

Mucho se habla del 5G y como cambiará nuestra vida, pero ¿realmente de que implica y qué impacto tendrá? Esta nueva tecnología (combinación de una serie de nuevas tecnologías, según YT Boon, director de análisis y gestor de Neuberger Berman) cambiará nuestras vidas, aumentando la velocidad de conexión y reduciendo al máximo el tiempo de transferencia de datos.

Con el confinamiento y las nuevas formas de trabajar, convivir, divertirse y demás, todos hemos sido testigos de la importancia de contar con un ancho de banda que agilice nuestras tareas. De ahí la importancia de que esta temática de inversión de crecimiento más amplio e importante que se haya visto en décadas forme parte integrante de una cartera de inversión/ahorro  tanto de medio como de largo plazo.

La evolución ha sido impetuosa. ¿Quién no recuerda aquellos primeros teléfonos 1G que tan sólo nos permitían hablar? De ahí pasamos a la tecnología 2G, que trajo el uso de SMS, convirtiendo a nuestro teléfono en una herramienta más amplia de comunicación. Posteriormente vino con el 3G la conexión a internet y ya con la 4G la banda ancha que implica más capacidad para transmitir datos y por tanto, permitiendo la reproducción de videos en tiempo real o streaming así como la realidad aumentada.

La llegada de la red móvil de quinta generación sin lugar a duda cambiará aún mas la manera de comunicarnos, multiplicando la capacidad de las autopistas de la información y posibilitará que objetos cotidianos se puedan conectar con nosotros y entre si en tiempo real.  Se trata de una verdadera revolución tecnológica que permitirá desplegar nuevas flotas de coches autónomos, intervenciones quirúrgicas teleasistidas, coordinar los trabajos agrícolas a través de sensores instalados en distintos puntos del campo de cultivo, así como saber si los contenedores de basura están llenos el algún barrio del municipio para enviar la recogida, entre otros muchos usos de las Smart Cities.

Recientemente en el quirófano Optimus, único en el mundo que combina tecnología como el big data o la iluminación inteligente, fue escenario de la prueba piloto para practicar la primera operación teleasistida por 5G, poniendo a prueba el potencial del Advance in Surgery Channel, una plataforma on-line puntera.

A diferencia del 3G y 4G, los usos de la tecnología del 5G son mucho más amplios, ya que se trata de convertir miles de objetos cotidianos en “dispositivos” de comunicación. Implica incorporar una estructura de comunicaciones completamente nueva.

Según comenta Yan Taw (YT) Boon, hay tres áreas diferentes de inversión:

  • la primera y actualmente viva es vía la fuerte demanda de semiconductores, fibra óptica y otros componentes que permitan construir las estaciones base de 5G, así como equipos de prueba y medición
  • la segunda y aún incipiente se requerirán más fabricantes de sensores, pantallas, procesadores móviles, software y componentes de radiofrecuencia, donde los gigantes de la nube y de la tecnología se unirán a empresas de comunicación tradicionales
  • y la tercera comprende oportunidades que hoy apenas podemos imaginar y que requerirá más servicios, aplicaciones y modelos comerciales nuevos. La seguridad en la red será clave, ya que el 5G implicará la integración de redes de comunicaciones más amplias que nunca.

Queda claro que la tecnología 5G es la parte principal de una nueva oleada de las innovaciones como la robótica, la inteligencia artificial, vehículos autónomos, el internet de las cosas… y su evolución nos llevará a una nueva era en el uso de internet y de numerosas oportunidades de inversión en los próximos años. El Covid simplemente vino a acelerar una tendencia que ya estaba presente en la vida diaria de todos, y que hace presagiar que para 2035 la industria suponga unos 13,2 trillones de dólares.

Y con todo lo anterior, ¿cómo podría un inversor/ahorrador beneficiarse de este crecimiento en el mercado de conectividad?

Nos centraremos en un fondo relativamente reciente en el mercado, con menos de un año desde su lanzamiento (abril del 2020). No obstante, la experiencia gestionando este tipo de estrategia está respaldada por gestionar dos mandatos institucionales en Japón y Taiwan desde hace casi 3 años,  con activos que superan los 6.700 millones de dólares.

Solo el fondo Neuberger Berman 5G Connectivity Fund, ya alcanza cerca de los 1.500 millones de dólares y una rentabilidad superior al 31% en los últimos 6 meses. En lo que va de este volátil principio de 2021, la rentabilidad sobrepasa el 3,6%.

Se trata de una estrategia temática de renta variable global, centrándose en compañías en las que más del 50% del crecimiento de sus beneficios futuros vengan de la ayuda a la implementación o adopción del 5G (comentadas anteriormente), por tanto, hablamos de un fondo que evoluciona en el tiempo, gestionado por una terna de gestores liderados y basadas en una selección de valores vía análisis financiero y sostenible de compañías y agnóstico a los índices de referencia:

El universo de inversión es bastante amplio, pero a través de su análisis intersectorial, llegan a una cartera concentrada de entre 40-60 posiciones (al cierre del 2020 tenía 49), que son las “gemas ocultas del 5G”. La ponderación individual de las posiciones va del 1-5%, y por tanto las 10 mayores posiciones generalmente representan entre el 30-35% de los activos.

De acuerdo a la última ficha disponible (diciembre 2020), este fondo se diferencia de otros que invierten en esta temática al no tener entre sus principales posiciones a las FAANG, pero encontramos otras compañías otras muy interesantes como la de comercio electrónico JD.Com, también conocida como Jingdong, con sede en Beijin y que en el último año ha tenido una rentabilidad algo superior al 47%; a la norteamericana fabricante de equipos y sottware de medición y prueba electrónica Keysight Technologies (+49% en un año); la multinacional de semiconductores estadounidense Analog Devices (+30%); la californiana Zendesk (+656%); así como la japonesa Murata Manufacturing, fabricante le componentes electrónicos (+59%), entre otras. A esa fecha, la cartera tenía un 4,71% en liquidez.

En cuanto a la distribución por países/regiones, es EE.UU. el mayor peso de la cartera (61,6%), seguido de Emergentes (19,7%), Europa ex Reino Unido (6,39% donde España representa 2,23%), Japón (5,9%), Reino Unido (0,9%) y África/Oriente Medio (0,8%).

La cartera tiene un fuerte sesgo al sector de tecnología de la información, que representa casi el 65% de la cartera y algo más de un 20% entre servicios de comunicación y consumo discrecional.

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