
¿Cuántos gestores de fondos entraron en crisis global sanitaria y económica con la cartera que les hubiera gustado tener? No muchos, ni siquiera el gurú Warren Buffett. Según se vio en la transmisión de la reunión anual de Bershire Hathaway de 2020, el impacto inicial del virus fue difícil de evaluar, y es muy difícil aún de evaluar. “hemos aprendido muchas cosas que sabemos que no sabemos”.
Según comentó, al cierre de marzo mantenían una fuerte posición en efectivo, cerca de 124.710 millones de dólares. Según mostró en una lámina durante la conferencia, durante gran parte de marzo y abril habían estado vendiendo sus grandes participaciones en las cuatro aerolíneas, las más grandes de Estados Unidos (United, American, Delta y Southwest) sobre la base de que "el mundo ha cambiado", ya que mantener esas posiciones había sido un error. Dicha suma de venta de acciones llegó a acumular 6.509 millones de dólares al cierre de abril.
¿Pero es únicamente ese el error? Seguramente hay más, ya que, si observamos el comportamiento de la acción de Berkshire Hathaway, compuesta por una cartera de valor, tan fuera de “moda” en prácticamente la última década a favor de las acciones de crecimiento, ha impactado en la rentabilidad de sus acciones del gurú, con un rendimiento inferior durante la década, ya que aún cuando ha subido un 126%, el índice S&P 500, ha subido un 140%.
Muchos de nosotros pensábamos al inicio del año si nos encontrábamos en la antesala de un cambio hacia carteras “valor”, con valoraciones mucho más baratas que aquellas de crecimiento y que se habían encarecido tanto en estos años de “growth markets”, comenzar a cambiar posiciones de EE.UU. con valoraciones altas por aquellas empresas europeas, con múltiplos atractivos y alto potencial de crecimiento.
Pero Warren no ha sido el único que ha reconocido errores. También lo han hecho otros gestores valor, como lo dio a conocer Francisco García Paramés, cuyos fondos han sufrido una verdadera debacle. El fondo Cobas Internacional había perdido un 42,35% al cierre del 1T2020, y que la subida de mercados de abril, le ha permitido reducir la caída a un 36,92% al cierre de mayo. Mientras que el fondo Cobas Iberia se desplomó un 41,1% al 1T, y al igual que el anterior, acaba mayo con una rentabilidad en el año del -32,68%.
Pero Paramés no es el único gestor, que se proclama ser value, cuyas carteras hayan sufrido un buen batacazo en lo que va del año, basta ver el siguiente gráfico:

También el fondo Santander Acciones Españolas gestionado por José Antonio Montero de Espinosa, quien además es el responsable de Renta Variable Europea, cae algo más del 30% en lo que va del año. Este fondo, con un patrimonio superior a los 600 millones de euros y con un rating de 3 estrellas de Morningstar, ha perdido cerca del 28% de su patrimonio. En términos de rentabilidad anualizada a un año tampoco es de las mejores, ya que junto con Azvalor Iberia, Cobas Iberia y Magallanes Value Inv. Iberia Equity se ubican entre aquellos fondos con una rentabilidad anualizada 1 un año que supera el -25%, cuando hay fondos como Bestinver Bolsa o Santander Small Caps España que caen casi 10 puntos porcentuales menos.