
La industria de gestión de activos europea se benefició durante octubre de flujos positivos en torno a unos 69.200 millones de euros, con lo que en el año acumularían 376.500 millones de euros en el año.
Siendo unos 51.900 dirigidos a estrategias de mayor riesgo. Sin embargo, ante un entorno aún frágil, los inversores europeos pusieron dinero en fondos monetarios (+17.800 millones de euros).
De los activos con mayor riesgo, fue la renta variable la mayor receptora de estos flujos, en torno a unos 30.400 millones de euros, seguidos de suscripciones a fondos de renta fija con 17.400 millones de euros. Menores flujos se registraron en fondos inmobiliarios (+1.800 millones de euros) y los fondos mixtos (+1.500 millones de euros). Los fondos UCIT alternativos fueron la única clase de activos con flujos de salida (-1.700 millones de euros).
Por su parte, los ETFs agregaron unos 4.700 millones de euros más a esas entradas activos de mayor riesgo.

Al comparar dicho patrón con los flujos de septiembre, se concluye que los inversores europeos vendieron cantidades adicionales de dólares americanos mientras consolidaban su posición en euro y volvían a comprar libras esterlinas.
Por clase de activo, las mayores entradas en monetarios se dieron en euros (superando los 22.000 millones de euros), en renta variable fue la renta variable global (c. 9.000 millones), seguida de la del Reino Unido (c.7.700 millones) y la norteamericana. Por el lado de salidas, tras los casi 9.000 millones de euros en salidas de monetarios en dólares, los alternativos multiestrategia y bonos corporativos en euros registrados salidas cercanas a los 2.000 millones de euros.

Por domiciliación de los fondos, 22 de los 34 mercados cubiertos en el informe de Lipper registraron entradas, siendo Francia el domicilio con mayores entradas, seguido por Reino Unido, Irlanda, Suiza y Luxemburgo.