Las justificaciones, como siempre, son muchas aunque el objetivo es el mismo: los índices, concretamente el español, irá a por sus máximos anuales en los 8755 puntos. Más si tenemos en cuenta que en Estados Unidos los índices siguen cotizando con fortaleza y en Europa, aunque algo más flojo, también se imponen las órdenes compradoras. ¿Y después? Pocos saben lo que ocurrirá aunque la lógica hace pensar que una vez sean alcanzados estos niveles será el momento de una corrección, aunque sólo sea por eso de consolidar las subida. Sobre los motivos, ya advertía en esta misma sección hace una semana el Director de análisis de Estrategias de inversión, Luis Francisco Ruiz que “uno de los principales drivers de los mercados financieros está siendo la política monetaria de compra de activos de los bancos centrales, en especial de la Reserva Federal, que ha desmarcado la evolución de los precios de los activos respecto a los datos económicos”. (Ver: Santander, Gamesa, Sabadell e Indra...en el encuentro premium)
Los expertos también coinciden cuando afirman que el mercado hay una cosa que no tolera: la incertidumbre. “Probablemente las bolsas mundiales han defendido la idea de un crecimiento económico artificial, basado en la expansión crediticia artificial (…) La realidad de España se ve reflejada en los datos del imparable crecimiento de la deuda sobre el PIB, que empieza a acercarse a ratios muy peligrosos, con un nominal de la deuda cercano al billón de euros”, explica Gisela Turazzini, cofundadora de BlackBird.
Deuda sobre el PIB español en los últimos años
Una situación que hace favorable eso de “no ir detrás de los precios” y tener una cartera bien diversificada. Pero ¿qué estrategia nos planteamos tanto si estamos dentro como si estamos esperando para entrar? Lo primero de todo es mirar los niveles en los que cotiza el selectivo español. Tonteando con esos 8600 puntos y apenas a un 1.8% de sus máximos anuales. Nivel al que, dicen los expertos, seguramente llegará. Roberto Moro, de Apta Negocios dejaba claro que no hay otro objetivo que “los 8760 puntos. Lo único que me preocupa para que se cumpla ese escenario, es que estamos todo de acuerdo”. El impulso al alza que comenzó en 7.702 no pierde fuerza y tras una ruptura limpia de la resistencia intermedia situada en 8.111, el Ibex 35 escala posiciones con verticalidad aproximándose a la zona clave de resistencia situada en máximos anuales, 8.670 / 8.755. Un comportamiento que desactiva las divergencias bajistas que acumulaba el oscilador MACD y que provoca una fuerte caída en la volatilidad (Ver: Cartera de Ibex 35. Resistencia y estacionalidad los focos de riesgo). Hay quien no duda de que el Ibex35 “será el mejor índice del segundo semestre del año”, confirma Kai Torrella, consejero delegado de Gesinter. Y eso que desde un punto de vista estacional, “el mes de agosto es el peor mes del año. La ganancia media cuando sube es la más reducida y las caídas cuando el mes es bajista son más abultadas. Una combinación que se traduce en un cociente entre ganancia y pérdida media inferior a la unidad (ver gráfico inferior)”.
Distribución mensual Ibex 35 en base al ratio entre ganancia y pérdida media histórica
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Con ese objetivo en la retina, e incluso aquél que habla de que más pronto que tarde veremos los 9000 enteros, los niveles son claros. Por un lado, los 8.800 puntos como confirmación de la ruptura o los 7800 puntos como nivel de soporte o apoyo. Turazzini evitaría “toda decisión operativa que no implique apoyo o ruptura, buscando tendencia en otros activos. La cercanía de la resistencia, nos permite pensar en un plan de trading que supondría el break out, en este caso buscaríamos la anticipación buscando apoyo en la directriz bajista rota la semana pasada. En este caso, el apoyo sobre 8.464 puntos nos brindaría una excelente oportunidad para entrar en el mercado”.
Para completar la estrategia, calcularía el nivel de stop loss y el tamaño de la posición. En este caso, utilizaría la volatilidad en forma de ATR, calculado en 135 puntos. En este sentido el stop loss lo ubicaríamos en los 8.329 puntos y compraríamos una unidad de IBEX 35 por cada 135€ de riesgo asumido. Miguel Méndez, de Big Deal Capital recomienda estar atentos a más corto plazo a la ruptura de los 8750 puntos en el ibex pues "si se produce nos vamos con el selectivo para arriba y apostamos por la continuación de la tendencia alcista. Si no es así hay que esperar porque quizá no rompa a la primera pero vuelva a intentarlo de nuevo tras un pullback a 8.600 puntos. La ruptura del nivel de resistencia conllevaría una importante entrada de especuladores en busca de un movimiento rápido y brusco".
La experta de BlackBird incluso reconoce que los excelentes resultados empresariales de compañías como Telefónica, BBVA y SAN son muy significativos acerca de lo que puede suceder, al fin y al cabo “si la santísima trinidad del IBEX 35 despierta el interés del mercado a base de beneficios y de operaciones corporativas muy lucrativas, los inversores podrían empezar a ver en España un refugio ideal para unas inversiones en renta variable que en el caso de la bolsa americana empiezan a asustar”. Veremos.
