
Su interpretación viene respaldada por la lógica o el sentido común. A medida que el ciclo económico se expande, incrementa el consumo y el número de transacciones mientras que la inflación se ve presionada al alza. De esta manera nos encontramos ante un indicador que podríamos extrapolar a otros activos cíclicos y no solamente a la renta variable. Fíjense en el gráfico superior sobre que recoge los precios por metro cuadrado y el número de transacciones inmobiliarias. Durante los años de burbuja, la compraventa de viviendas incrementaba con el precio. Después del pinchazo, las transacciones marcan nuevos mínimos históricos de la serie a medida que los precios continúan perdiendo posiciones.
El volumen o el número de transacciones de un determinado activo se pueden utilizar en sí mismo como una señal de trading (siempre que se analice el flujo y no variaciones puntuales que puedan estar sujetas a la estacionalidad o factores técnicos) o bien como un apoyo al análisis de la tendencia en los precios. Observen la evolución del Ibex 35 y del efectivo negociado (transacciones por precio) en las dos últimas décadas. Las tendencias alcistas han venido siempre acompañadas por un incremento en el dinero que se movía en la bolsa; un dinero que disminuía cuando llegaban las bajadas de precios.

Ahora bien esto no ocurre siempre y podemos encontrarnos discrepancias entre el volumen y los precios. Unas transacciones incrementando con unos precios bajando apuntarían a que el interés por el activo aumenta y podríamos encontrarnos ante un posible suelo de mercado. Por el contrario, unas transacciones bajando mientras que los precios suben apuntarían a que no existe interés en el activo y que el volumen no respalda la tendencia alcista señalando un posible techo de mercado.
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A día de hoy nos encontramos con una gran discrepancia entre efectivo negociado y precio. Mientras que el Ibex 35 ha conseguido recuperar más de 30 puntos porcentuales desde los mínimos del año pasado, el dinero que ha movido la bolsa en este periodo ha caído algo más de 13 puntos porcentuales estableciendo nuevos mínimos de ciclo y alcanzando niveles no vistos desde el año 2004. De hecho, los filtros de volumen que tenemos en nuestra sección de indicadores sobre compañías del Ibex 35 son los que peores lecturas presentan frente a los filtros que recogen el momento y las tendencias. Parece que todavía queda por andar para poder confiar en una tendencia alcista de largo plazo.