BBVA y Banco Santander cotizan con subidas de más del 12% en lo que va de año y, sin embargo, el camino que ha llevado la última frente a la entidad que preside Francisco González en el último mes, es más que destacable. Pero ¿en cuál sigue habiendo valor? Pues depende.
Si nos fijamos en el punto de vista técnico, la tendencia de largo plazo “continúa siendo alcista a pesar de la corrección que ha iniciado desde que alcanzara los máximos de 2013 en los 9.40 euros. El nivel de soporte lo encontramos en los 8.10 euros, nivel que nos dejaría un buen punto para la toma de posiciones en el largo”, explica Graciela Álvarez, analista de Oreyitrade. Esta experta reconoce que las resistencias a tener en cuenta serían los 9.40 euros y después de los 10.25 euros”.
En lo que respecta Banco Santander, la superación de los 6.70 euros “nos confirmaría la inversión de la tendencia y nos daría como próximo objetivo los 7.85 euros, resistencia dada por el 50% de Fibonacci”. Así, sólo por técnico, la entidad que preside Emilio Botín tiene posibilidades de asistir a una revalorización mayor. Unas perspectivas que, según el consenso de Facset, son algo más moderadas.
BBVA versus Santander. Fuente: Infobolsa

Desde un punto de vista de valoración, BBVA presenta un PER más bajo que el de su homóloga cántabra. El número de veces que el beneficio por acción (0.54) está contenido en el precio de la acción, son 15.42 en tanto que Santander cotiza a 18.25 veces su beneficio (0.35).
Otra variable que apoyará una mayor recuperación de estas compañías, es el interés de algunas de las grandes gestoras de fondos. Según publicaba ayer El Economista, Amundi, BlackRock, Lyxxor, The Vanguard y el fondo de pensiones de Noruega se han convertido “en los mayores accionistas institucionales de la bolsa española (…). Un tercio de la inversión en España tiene como destino la banca, y todas ellas en mayor o menor medida, han aprovechado para elevar exposición en el sector financiero, sobre todo en Banco Santander, en el que la han subido hasta el 2.7 por cierto”. Operación contraria a la sucedida en BBVA, en la que han bajado su exposición.
Si nos adentramos en el negocio de la compañía, dice Ofelia Marín Lozano, consejera delegada de Capital Sicav que “además de cumplir los requisitos de solvencia de Basilea III del 9% - solvencia calculada sobre activos ponderados por riesgo- “todos cumplen con holgura el requisito simplificado del 3% de recursos Core Tier 1 sobre activos totales (mínimo requerido para 2017) al que llegan con dificultad los grandes bancos franceses y que no alcanza por ejemplo, Deutsche Bank”.
Superávit y déficit de Capital después de impuestos (miles de millones de euros). Fuente: BCE
Y por el momento, ni BBVA ni Santander y mucho menos las entidades menos solventes siguen llevando a cabo el que sigue siendo su negocio tradicional: prestar dinero.
Evolución depósitos y préstamos sector financiero. Fuente: BCE
¿El motivo? La morosidad del sector sigue in crescendo. El último dato arroja una mora del 12.6%. Un dato que es superior en la entidad vasca que en Santander, según los datos recogidos por Estrategias de inversión.
Gráfico morosidad de los principales entidades españolas
El último informe del BCE habla de que será en 2014 cuando la contracción del crédito toque fondo y a partir de ahí “aumentará ligeramente hasta finales de 2015, con la excepción de las pymes”. Precisamente ha sido esta misma semana cuando han comenzado los contactos entre BCE y banca española para conocer los detalles sobre cómo llevará a cabo la evaluación global del sistema financiero de cara a la futura unión bancaria. Y ahí, créditos refinanciados y deuda pública vuelven a ser las variables que generan más controversia. Veremos.
