Fin del excepcionalismo americano, Europa gana atractivo. Las megatendencias marcan el rumbo inversor

El escenario de inversión internacional está cambiando. Tras años de dominio de Wall Street, los gestores coinciden en que Europa y, en particular España, empiezan a recuperar protagonismo en las carteras, al tiempo que sectores como la sanidad, la inteligencia artificial, la tecnología o la ciberseguridad se consolidan como vectores estructurales de crecimiento.

Pedro Garnica y André Pereira, de Alantra Equities, apuntan a un giro de ciclo: “Es buen momento para mirar más allá de Estados Unidos y redescubrir zonas que durante años han estado fuera del radar, como España. Para estos expertos, la renta variable española ofrece un atractivo singular gracias al dinamismo de su economía, el buen comportamiento de la banca y la exposición a megatendencias que marcarán el futuro, desde la electrificación hasta la defensa y la digitalización. Indra, Redeia, Endesa o Merlin Properties son ejemplos de compañías llamadas a capitalizar estas transformaciones.

Desde DiverInvest, Pablo Cavaller reconoce la mejora en Europa, pero mantiene que Estados Unidos seguirá liderando la innovación y la disrupción tecnológica. “El potencial de crecimiento en disrupción tecnológica es muy superior al europeo”, señala. Por ello, sus carteras se apoyan en grandes compañías norteamericanas, resilientes en momentos de incertidumbre, al tiempo que incorporan sectores de futuro como la ciberseguridad, cada vez más necesaria en un mundo digital, y la computación cuántica, todavía incipiente pero con un horizonte disruptivo. Además, DiverInvest comienza a incrementar su exposición a Asia, al que define como “un gigante dormido con enorme potencial de revalorización”.

Por su parte, BBVA Asset Management, a través de su jefe de estrategia global Joaquín García Huerga, identifica tres áreas con un fuerte recorrido a largo plazo: sanidad, tecnología e inteligencia artificial. “La sanidad, la inteligencia artificial y la tecnología marcarán el ritmo del crecimiento económico y abrirán nuevas oportunidades de inversión en la próxima década”, asegura. A ello se suman la transición energética, que seguirá impulsando a las utilities, y la demografía, con India y los países anglosajones como ganadores frente al envejecimiento de Europa, Japón y China.

Las tres visiones confluyen en un mensaje claro para el inversor: la diversificación es más necesaria que nunca. Europa y España emergen como destinos atractivos tras años en segundo plano; Estados Unidos conserva su papel de motor innovador y tecnológico; y Asia aparece en el horizonte como apuesta estratégica de futuro. Todo ello bajo un denominador común: identificar y posicionarse en las megatendencias que transformarán la economía mundial en los próximos diez años.

HERRAMIENTAS

Cargando...

VALOR PRECIO VARIACIÓN
Cargando...